Hay viviendas que simplemente se habitan.
Y hay otras que consiguen mejorar la forma en la que vives.
Este ático pertenece a ese segundo grupo.
Desde el primer paso, la vivienda te recibe con una luminosa zona de día donde la cocina abierta se integra con el salóncomedor y se prolonga hacia una agradable terraza, creando un espacio pensado para compartir. Es el lugar donde nacen las sobremesas interminables, las conversaciones espontáneas y esos momentos cotidianos que terminan convirtiéndose en recuerdos.
Pero lo que realmente hace especial a este hogar aparece unos pasos más allá.
La zona de descanso está completamente diferenciada del área social y se organiza alrededor de un acogedor espacio de calma: una segunda sala de estar que actúa como transición hacia los dos dormitorios y el baño. Un rincón perfecto para ver una película, leer, teletrabajar o para que los más pequeños tengan su propio espacio mientras los adultos disfrutan de la terraza.
No son dos salones.
Son dos formas de vivir la misma casa.
La luz natural acompaña cada estancia, la privacidad propia de una última planta aporta una agradable sensación de tranquilidad y cada metro ha sido aprovechado para ofrecer una vivienda sorprendentemente funcional y acogedora.
Todo ello en una ubicación privilegiada, muy cerca del centro de Valencia, donde podrás disfrutar de todos los servicios a pocos minutos caminando sin renunciar a la calma de volver a un hogar pensado para disfrutar.